viernes, 23 de septiembre de 2011

El boli / The Pen

Ayer en Correos se me acerca un tipo y me dice: Perdona ¿tienes un boli? Como siempre llevo le digo: ¡¡SÍ!! y meto la mano en el bolso pero en ese momento recuerdo q cuando salí de la ofi lo puse en la bolsa del ordenador, así que le digo: ¡NO! pero mi mano sigue en el bolso y se topa con un cepillo de dientes que confundo con el boli y le digo: ¡¡SÍ!!, entonces me doy cuenta de que es el cepillo y le digo: ¡NO! y mientras tanto mi mano sigue recorriendo el bolso y por fin encuentra un boli y le digo: ¡¡SÍ!!. Final feliz y una persona más en el mundo que cree que estoy loca.

Yesterday at the Post Office a man comes to me and says: Excuse me, do you have a pen? As I normally have one on me I say: YES! and I put my hand in my purse but at that moment I remember that when I left the office I actually put the pen in the computer bag so I say NO! but my hand is still inside my purse and it finds a toothbrush that I mistake for the pen so I go YES! but then I realize it's the toothbrush so I say NO! but my hand is still searching the purse and it finally finds the pen so I go YES!. Happy ending and yet another person in the world who thinks I am crazy.

sábado, 5 de marzo de 2011

Butano Underground

a ver, exactamente, exactamente, la diferencia entre la doctrina jurisprudencial y la cuadratura del círculo, así a primera vista, chica, pues no me viene bien a mi ahora decirte.
pero por otra parte, sí que te puedo contar que el genoma garrapatero, también conocido como "es genoma de s'espardenya" ha sufrido un circunstancial cambio de mente y cuerpo presidencial

en fin, que ayer bebí mucho y todavía no he acabado de sacar el líquido
hombre, tampoco bebí tanto, bebí 3 copas de vino, y eso que dicen que es tan sano. chica, será sano, pero vaya mierda la resaca. es que yo no bebo casi y claro, me tomo unos vinos y estoy que doy saltos sobre la mesa (como pedrito, pero sin excusa de la edad) lo malo es q ayer no teníamos mesa, porque en casa de kristian todavía no hay muebles y cenamos en plan indios alrededor de un mantel (mantel sí q tiene)
todo empezó cuando kristian se quedó sin butano y tenía invitados de finlandia, y claro tampoco es plan que esta gente que viene al clima cálido del sur de europa tenga que creer que vivimos en condiciones infrahumanas, porque aparte de la ducha de agua fría (que eso al fin y al cabo, para un finlandés, que vols que te digui...) pero lo de tener que comer siempre frio, y a ellos que les gusta tanto el calorsito y los tes y esas cosas. en fin, que me llamo desesperado para ver como se hacía en españa esto del butano.
y fíjate las casualidades o causalidades de la vida cotidiana, que yo esa misma mañana en plena coccion de arroz hervido para mis bebés, me quedé sin butano.
y miré en páginas amarillas, sección gas, sección butano, a una empresa en la que todo era pura burocracía "sí, aquí vendemos bombonas, primero se pasa por oficina, saca recibo, abona el pedido, luego va al almacen y recoge la bombona, pero ah, el almacen sólo opera hasta las 12 y ups, son las 12 menos 20"
así que shit, me dije, y ahora que hago. venía una amiga a comer y le había prometido una de mis famosas tortillas de patatas. y llamé a pilar que estaba trabajando por si tenía alguna alternativa y me dijo que conocía a un abuelito del pueblo, de 150 años mínimo, que tenía un negocio underground de bombonas. todo muy buñuelesco, porque vas, entras en una casa con una puerta de madera, dices "hooooooola, hoooooooola" y te sale este señor de la edad de sara montiel o mas y hacéis intercambio bombonavacíabombonallena rápidamente y adiós

en fin, q la historia me gustó tanto que cuando kristian se vio en el mismo problema me hizo ilusión repetir experiencia. (el viejito debe pensar que quiero algo con él, porque 2 veces en un día uy uy uy)

domingo, 16 de mayo de 2010

Encuentro con un poeta

Estaba trabajando en Barcelona y me tocaba ir al aeropuerto a buscar a unos clientes. Me encontraba en la terminal de llegadas esperando cuando me fijé que una chica que también esperaba y llevaba un letrero que ponía "Homero Aridjis"

Homero Aridjis es un poeta mexicano del que conocí su obra gracias a un compañero de trabajo, todavía más años atrás. Me había enamorado de uno de sus poemas, tanto, que lo llevaba siempre conmigo en la cartera. Así que mi sorpresa al ver su nombre en ese cartel fue mayúscula.

Me acerqué a la chica y le dije: Disculpa ¿estás esperando al poeta?
Ella me miró sorprendida y me dijo que efectivamente, así era.
¿Te importa si me quedo a tu lado y le saludo? Me haría mucha ilusión.

Mientras le esperábamos, me contó que Homero visitaba Barcelona para participar en un encuentro de poetas y que lo primero que iban a hacer en cuanto le recogiera, sería ir al periódico La Vanguardia, donde le iban a entrevistar.

Por fin salió Homero Aridjis y se acercó a nosotras. Iba acompañado de su esposa. Muy rápidamente le comenté que sólo le quería saludar y mostrar el poema que siempre llevaba conmigo. El hombre se quedó bastante impactado y apenas pronunció palabra. Su esposa, sin embargo, me dio las gracias por ese recibimiento y pude notar que les había hecho bastante gracia. Fueron apenas minutos, pero me hizo mucha ilusión. A Homero Aridjis no lo habría ni reconocido en la calle y no soy una persona mitómana, pero tener la oportunidad de darle las gracias por su obra a alguien que admiras es agradable.

En los días siguientes y sumergida en mi producción, no me acordé mucho de ese encuentro. Tal vez habrían pasado seis días cuando recordé la entrevista en La Vanguardia, periódico que normalmente no compro. Me acerqué a un kiosko con tan buena fortuna que ese día era el que salía la entrevista. Ahí estaba Homero, en la contraportada, hablando del encuentro de poesía.

La última pregunta del periodista fue: "¿Qué poema le define?" - a lo que el poeta respondió "Hay muchos que me definen, pero le contaré que al llegar al aeropuerto se me acercó una persona y me mostró el poema que siempre guarda en su cartera. El que dice "Buenos días a los seres que son como un país y ya verlos es viajar a otra parte". Me gusta"

A mi también me gusta.

Aquí tenéis el poema entero:

BUENOS DÍAS A LOS SERES

Buenos días a los seres
que son como un país
y ya verlos
es viajar a otra parte

buenos días a los ojos
que al abrirse han leído
el poema visible

buenos días a los labios
que desde el comienzo han dicho
los nombres infinitos

buenos días a las manos
que han tocado las cosas
de la tierra bellísima

sábado, 15 de mayo de 2010

days

she sleeps, eats, pees, works, laughs, cooks, poos, awakes, walks, stares, thinks, dances, talks, sees, stays, goes, shops, jokes, sings, loves, isn't loved back.

sábado, 27 de marzo de 2010

De cómo una vegana sobrevive 5 días comiendo en Casa Manolo

LUNES:
Riiing, riiing
(Música en espera de Estopa)

-¿Sí?
- Hola buenas tardes ¿es Casa Manolo? Mire, que vamos a estar rodando esta semana en el plató de enfrente del miércoles al domingo y nos gustaría comer cada día en su restaurante. Somos 23.
-Muy bien ¿y sobre qué hora vendrán?
-Bueno, no lo sé, porque estaremos rodando, ya le iré informando cada día de la hora aproximada. Muchas gracias. Y bueno, me gustaría comentarle también que hay dos personas que no comemos nada de animales, ni carne, ni pescado, ni huevos, ni leche. Sí, exacto, dos.
-¿Y qué comeeeen?
-Pues todo lo que no sean animales: legumbres, arroz, pasta, verduras...
-¿Pollo a la plancha?
-No, es que el pollo es un animal.
-Ah, ¿y atún comen?
-No, atún tampoco, que es pescado.
-Bueno, pues me tendrán que decir ustedes qué quieren comer
-No se preocupe, señora, seguro que algo encontraremos. Gracias. Hasta el miércoles.

MIÉRCOLES
-Estaba muy rico todo, señora, los guisantes salteados, espectaculares y la ensaladita también, muchas gracias. Mañana sobre las diez de la mañana necesitaremos bocadillos para todo el equipo. Si puede ser que haya dos vegetales.
-¿Con jamón?
-No, no, vegetales, para las que no comemos animales.
-Ah, como me has dicho vegetal.

SÁBADO
-Me encantaron las acelgas rehogadas de ayer, estaban buenísimas. ¿Cómo las ha hecho?
-Pues nada, he rehogado las acelgas en un poco de ajito, las he echado y ya está. Normalmente les pongo pimentón, pero a las tuyas no les he puesto, como tú no comes carne...
-Ya, pero el pimentón no es carne, es una especia
-Ah.

jueves, 25 de febrero de 2010

Una historia de amor en las alturas

Entré en el avión que me llevaría de Barcelona a Atlanta y después a Los Angeles , teníamos muchas horas de vuelo por delante. Cuando encontré mi asiento, había ya una veinteañera sentada en mi misma fila, nos separaba una butaca. Ocupé mi sitio mientras el resto de pasajeros seguía entrando.
Llegó un jovencito y se sentó entre la chica y yo. Le dijo "hi" a la chica y se acomodó. Antes de que el avión hubiera despegado, se estaban presentando.
El chico le contaba que era catalán y viajaba a conocer California, ella había estado en España de vacaciones y volvía a casa, a San Diego. Despegamos. Cuando el comandante dejó que nos quitáramos los cinturones, ella le mostraba a él fotos de su viaje. Toledo. Sevilla. Barcelona. Reían. Él le contaba la ruta que iba a seguir en su aventura californiana. Ella le contaba anécdotas de su viaje por España. Cuando alcanzamos la velocidad de crucero, se cogieron de la mano. Seguían hablando, conociéndose, disfrutando del vuelo. Mientras aterrizamos, se estaban besando. Amor en las alturas, sin lugar a dudas. Cuando el avión estaba aparcando, se intercambiaron teléfonos. Él iba a estar un mes por ahí, tal vez tendrían oportunidad de verse. Se sonrieron.
Y entonces llegó el momento de abandonar el avión. Y el chico se levantó. Y la chica se levantó. Y resultó que él era bajito, muy bajito y ella era alta, muy alta. Se miraron extrañados. La chica le dijo "bye" y se bajó del avión corriendo. Él no fue detrás.

martes, 8 de diciembre de 2009

El Puente de Londres

Cuando estábamos en Melbourne, hicimos una excursión a lo que se conoce como “The Great Ocean Road”, la gran carretera que se dibuja por toda la costa y a lo largo de la cual se puede disfrutar de paisajes maravillosos, playas espectaculares, acantilados y piedras que flotando sobre el mar asemejan estatuas, colinas verdes, bosques infinitos...

Esta excursión la hicimos con un pequeño grupo y nuestro conductor / guía nos contó una historia muy divertida.

Uno de los lugares que se visitan se llama “El Puente de Londres” y es una enorme roca en forma de arco que se encuentra en el mar, separada de la costa por unos 15 metros.

A principios de los 90, esta roca se encontraba unida a tierra firme y era común que la gente se paseara por ahí, pero un día, de repente, el trozo de roca que la unía con tierra firme se cayó. Ese día también había excursionistas, afortunadamente cuando se dieron cuenta de que se estaba derrumbando y empezaron a correr, casi todos quedaron del lado de tierra firme, pero hubo una pareja que se quedó aislada en la roca.

Los que consiguieron llegar a tierra firme llamaron a la policía. Cuando les decían que “se ha caído el puente de Londres” la policía les tomaba por bromistas y les colgaba. Llamaron tantas veces que por fin la policía les creyó. Dado que la única manera de ayudar a los que habían quedado aislados era mandándoles un helicóptero, estuvieron mirando diferentes opciones: los helicópteros de salvamento se encontraban ocupados en otra misión, por lo que avisaron a las empresas de la zona, que alquilan helicópteros para que los turistas sobrevuelen la zona, pero éstas les dijeron que no podían ir hasta al cabo de cinco horas ya que estaban ocupados y por último contactaron con el helicóptero de un canal de televisión, de los que informan sobre el tráfico en las carreteras, que sí se ofrecieron a acudir a su rescate.

Cuando el helicóptero aterrizó en la roca, se dio cuenta de que la pareja se escondía de ellos, por más que les llamaban no querían salir. Cuando por fin les convencieron de que estaban ahí para ayudarles y no para reportar la noticia, se subieron al aparato, no sin antes taparse la cara para no ser reconocidos por las cámaras.

Una vez llevados a tierra firme, la pareja bajó corriendo del helicóptero e intentó escapar de la policía y de los medios de comunicación y meterse en su coche, pero la policía les paró ya que tenían que testimoniar lo ocurrido.

Tanto misterio sobre por qué no querían ser reconocidos fue resuelto al día siguiente cuando el periódico sensacionalista publicó que el hombre le había dicho a su mujer que tenía un viaje de negocios y la mujer le había dicho a su marido que iba a pasar el día con unas amigas.