sábado, 5 de marzo de 2011

Butano Underground

a ver, exactamente, exactamente, la diferencia entre la doctrina jurisprudencial y la cuadratura del círculo, así a primera vista, chica, pues no me viene bien a mi ahora decirte.
pero por otra parte, sí que te puedo contar que el genoma garrapatero, también conocido como "es genoma de s'espardenya" ha sufrido un circunstancial cambio de mente y cuerpo presidencial

en fin, que ayer bebí mucho y todavía no he acabado de sacar el líquido
hombre, tampoco bebí tanto, bebí 3 copas de vino, y eso que dicen que es tan sano. chica, será sano, pero vaya mierda la resaca. es que yo no bebo casi y claro, me tomo unos vinos y estoy que doy saltos sobre la mesa (como pedrito, pero sin excusa de la edad) lo malo es q ayer no teníamos mesa, porque en casa de kristian todavía no hay muebles y cenamos en plan indios alrededor de un mantel (mantel sí q tiene)
todo empezó cuando kristian se quedó sin butano y tenía invitados de finlandia, y claro tampoco es plan que esta gente que viene al clima cálido del sur de europa tenga que creer que vivimos en condiciones infrahumanas, porque aparte de la ducha de agua fría (que eso al fin y al cabo, para un finlandés, que vols que te digui...) pero lo de tener que comer siempre frio, y a ellos que les gusta tanto el calorsito y los tes y esas cosas. en fin, que me llamo desesperado para ver como se hacía en españa esto del butano.
y fíjate las casualidades o causalidades de la vida cotidiana, que yo esa misma mañana en plena coccion de arroz hervido para mis bebés, me quedé sin butano.
y miré en páginas amarillas, sección gas, sección butano, a una empresa en la que todo era pura burocracía "sí, aquí vendemos bombonas, primero se pasa por oficina, saca recibo, abona el pedido, luego va al almacen y recoge la bombona, pero ah, el almacen sólo opera hasta las 12 y ups, son las 12 menos 20"
así que shit, me dije, y ahora que hago. venía una amiga a comer y le había prometido una de mis famosas tortillas de patatas. y llamé a pilar que estaba trabajando por si tenía alguna alternativa y me dijo que conocía a un abuelito del pueblo, de 150 años mínimo, que tenía un negocio underground de bombonas. todo muy buñuelesco, porque vas, entras en una casa con una puerta de madera, dices "hooooooola, hoooooooola" y te sale este señor de la edad de sara montiel o mas y hacéis intercambio bombonavacíabombonallena rápidamente y adiós

en fin, q la historia me gustó tanto que cuando kristian se vio en el mismo problema me hizo ilusión repetir experiencia. (el viejito debe pensar que quiero algo con él, porque 2 veces en un día uy uy uy)