Estaba trabajando en Barcelona y me tocaba ir al aeropuerto a buscar a unos clientes. Me encontraba en la terminal de llegadas esperando cuando me fijé que una chica que también esperaba y llevaba un letrero que ponía "Homero Aridjis"
Homero Aridjis es un poeta mexicano del que conocí su obra gracias a un compañero de trabajo, todavía más años atrás. Me había enamorado de uno de sus poemas, tanto, que lo llevaba siempre conmigo en la cartera. Así que mi sorpresa al ver su nombre en ese cartel fue mayúscula.
Me acerqué a la chica y le dije: Disculpa ¿estás esperando al poeta?
Ella me miró sorprendida y me dijo que efectivamente, así era.
¿Te importa si me quedo a tu lado y le saludo? Me haría mucha ilusión.
Mientras le esperábamos, me contó que Homero visitaba Barcelona para participar en un encuentro de poetas y que lo primero que iban a hacer en cuanto le recogiera, sería ir al periódico La Vanguardia, donde le iban a entrevistar.
Por fin salió Homero Aridjis y se acercó a nosotras. Iba acompañado de su esposa. Muy rápidamente le comenté que sólo le quería saludar y mostrar el poema que siempre llevaba conmigo. El hombre se quedó bastante impactado y apenas pronunció palabra. Su esposa, sin embargo, me dio las gracias por ese recibimiento y pude notar que les había hecho bastante gracia. Fueron apenas minutos, pero me hizo mucha ilusión. A Homero Aridjis no lo habría ni reconocido en la calle y no soy una persona mitómana, pero tener la oportunidad de darle las gracias por su obra a alguien que admiras es agradable.
En los días siguientes y sumergida en mi producción, no me acordé mucho de ese encuentro. Tal vez habrían pasado seis días cuando recordé la entrevista en La Vanguardia, periódico que normalmente no compro. Me acerqué a un kiosko con tan buena fortuna que ese día era el que salía la entrevista. Ahí estaba Homero, en la contraportada, hablando del encuentro de poesía.
La última pregunta del periodista fue: "¿Qué poema le define?" - a lo que el poeta respondió "Hay muchos que me definen, pero le contaré que al llegar al aeropuerto se me acercó una persona y me mostró el poema que siempre guarda en su cartera. El que dice "Buenos días a los seres que son como un país y ya verlos es viajar a otra parte". Me gusta"
A mi también me gusta.
Aquí tenéis el poema entero:
BUENOS DÍAS A LOS SERES
Buenos días a los seres
que son como un país
y ya verlos
es viajar a otra parte
buenos días a los ojos
que al abrirse han leído
el poema visible
buenos días a los labios
que desde el comienzo han dicho
los nombres infinitos
buenos días a las manos
que han tocado las cosas
de la tierra bellísima
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Que pasada....! A mi me tocó estar en contacto con el por teléfono a través de la productora de Salma y una posible opción de compra de un guión de las hijas, cineastas también.
ResponderEliminarPero lo tuyo.... vamos. No me sorprende. You know what I mean...
Two degrees to Belen Garau
Beso
que chula anecdota, belén y el poema es precioso
ResponderEliminarEsas cosas te pasan solo a ti! bacano! y el poema es divino, no me extraña que lo lleves siempre en tu cartera.
ResponderEliminarPor cierto, esta muy chevere tu blog, te felicito!